El mendigo estaba armado con una subametralladora, capaz de realizar unos 1600 disparos por minuto.
Luego de que esta persona halla sido interrogada, aseguró que el arma la había encontrado en la basura, y que no era suya.
El detenido también declaro que las amenazas que había hecho a los transeúntes con el arma, lo había realizado bajos el efecto de drogas alucinógenas.