"No venimos a fundar un Grupo Ceiba, sino a ver como podemos aprovechar la experiencia de Ceiba y generar una transferencia de acciones y trabajo con la sociedad civil juarense, con las organizaciones civiles que ya existen y que tienen la apertura de querer integrarse", señaló el director Ejecutivo del Grupo Ceiba, Marco Antonio Castillo.
Estableció que la problemática de Juárez no la va a resolver Ceiba, ya que los únicos que pueden hacerlo son los juarenses, "ya que pensar en que vamos a trabajar en la transformación de jóvenes desconociendo la cultura local es un suicidio".
Castillo señaló que las razones que obligan a los muchachos a involucrarse en las pandillas son la exclusión social, la estigmatización, la violencia, el abandono estatal, el comportamiento de las estructuras de la familia, el fracaso de los modelos de intervención de las organizaciones no gubernamentales que han hecho mal trabajo.
"Y la frustración y la desesperación, que generan caldos de cultivos para que cualquier joven que se encuentra en situación de vulnerabilidad tome el camino para integrarse a un grupo como la MARA", añadió.
Dijo que el problema de Juárez es histórico y en ese sentido la transformación de una sociedad no lleva días sino décadas.
Por ello, señaló Castillo, es necesario saber si la gente de Juárez está preparada para recibir a los jóvenes que han tomado la decisión de no seguir en la violencia y que esperan que la sociedad los reciba y respete sus maneras de proceder, así como sus formas de comportamiento que no tiene que ver con lo ilícito.