Por menos de dos dólares, los visitantes llegan hasta la paradisíaca reserva natural de San Cipriano, en el sureste de Colombia.
Una primitiva plataforma de madera, impulsada en el pasado por una vara que hace semejar a las góndolas de Venecia, Italia, pero que viaja sobre los rieles del tren de carga que atraviesa esta región ecuatorial, ahora es impulsada por una motocicleta, cuya estructura va fija a la carrilera.
"Ajustamos los planchones de acuerdo a la cantidad de pasajeros. Lo usual es llevar entre 20 y 30 turistas pero en algunas temporadas como diciembre y la Semana Santa (entre marzo y abril) cada 'motobruja' carga hasta 50 pasajeros", dice a AFP Néstor Medina, uno de los conductores.
Según el conductor de ese inusual vehículo, las 'motobrujas' existen en la región desde que tiene "uso de razón". "Yo fui a la escuela en Motobruja. Es el único medio de transporte que existe aquí. Tenemos hasta terminal de pasajeros y de carga de motobrujas", asegura con humor.